JUEGOS A PARTIR DE LOS SEIS MESES

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La tendencia natural e instintiva de todo niño es la búsqueda de su independencia a través de la libertad de movimientos. Los padres deberán preparar y provocar las iniciativas del bebé, corrigiendo o afianzando los progresos en sus habilidades motoras. No es correcto recluir al bebé en una cuna y dejar que su instinto y el azar realicen todo el trabajo.

La compañía y el aliento de los padres son para el bebé una ayuda inestimable para abordar con alegría y seguridad la difícil tarea de sus adquisiciones motoras.

La colaboración y participación activa de los padres o educadores le ayudarán a robustecer sus músculos, corregir sus posturas, y favorecer o adelantar sus intentos de equilibrio. No exige mucho tiempo ni requiere un material costoso. No se trata de forzar al niño, sino de ayudarle en su desarrollo.

GIMNASIA PARA BEBES DE 6 MESES

Con un breve tiempo de gimnasia, haciendo la bicicleta con las piernas o flexionando los brazos alternativamente, se obtienen resultados sorprendentes.

REFORZAR LOS BRAZOS

1 A partir de los seis meses, conviene reforzar la musculatura de las extremidades, tanto la de las piernas, para empezar a prepararlas para gatear y andar, como la de los brazos, para que el niño tenga, posteriormente, fuerza suficiente para agarrarse y levantarse. Un divertido ejercicio, muy sencillo, consiste en apoyar al niño encima de una mesa, poner ante él un juguete u objeto atractivo y sujetarle de los pies esperando que avance.

2 Cuando el niño se sienta seguro, bien sujeto, empezará a desplazarse para alcanzar el juguete. Deje que haga él sólo el esfuerzo necesario y refuércele cuando alcance su objetivo con caricias y carantoñas. Para llevar a cabo este ejercicio, el niño hará mucha fuerza; si observa que los brazos de su bebé no están todavía capacitados para hacerlo, no lo fuerce e inténtelo de nuevo al cabo de unos días.

JUGAR CON LOS PIES

Otro divertido ejercicio para reforzar la musculatura de piernas y pies es el siguiente. Sitúe al niño tendido sobre una superficie lisa, boca arriba y con los brazos en cruz y, a continuación, ponga un juguete que cuelgue por encima de su ombligo. Sujete las manos del niño y consiga que se fije en el juguete para que intente atraparlo con los pies.

 TUMBARSE Y GIRARSE SOBRE EL BALÓN

Utilice un gran balón de playa de unos 80 centímetros de diámetro ligeramente deshinchado para realizar ejercicios que desarrollen el sentido del equilibrio, sin olvidar nunca que la diversión es el objetivo prioritario. Su volumen y su flexibilidad permitirán al niño experimentar sensaciones nuevas en una superficie móvil.

1 En primer lugar, deberá conseguir que el niño se familiarice con el balón y esté cómodo.

2 A continuación, coloque al niño boca arriba sobre el balón. Tenga bien sujeto al niño en todo momento y anímele a jugar.

3 En tercer lugar, ladee al niño hacia la derecha; la pelota le acompañará en su movimiento y el niño lo encontrará divertido.

4 Finalmente, ladee el niño hacia la izquierda realizando un movimiento de vaivén y vuelva a empezar.

RECUERDE

  • Los ejercicios de gimnasia deben realizarse de forma continuada e ir aumentando progresivamente su dificultad, siempre adaptándose a las posibilidades del niño.
  • Mientras juegue con el bebé no deje de hablarle, de cantarle, de mirarle. El niño debe sentir toda su atención.
  • Refuerce con sonrisas y ovaciones cada uno de sus esfuerzos y no sólo los logros.
  • Si el niño no tiene ganas de jugar, no insista.No alargue la duración de los ejercicios excesivamente. Diez minutos serán suficientes. Los ejercicios no deben suponer una obligación ni para el bebé ni para los padres; perderían así su efecto beneficioso.

EL RODILLO

1 Ayúdese de un rodillo para fortalecer la musculatura de brazos y espalda del bebé. Aguante al niño de pie frente al rodillo y déjelo que se sujete al mismo y que se incline sobre la superficie del rodillo. Se trata de un juego. El movimiento ha de ser lento.

2 Empuje con cuidado al niño para que quede tumbado, boca abajo, sobre el rodillo. Póngale un juguete a poca distancia e incítele a que lo alcance con la mano. Con este ejercicio, el niño irá familiarizándose con la postura de gateo.

MASAJE EN LA ESPALDA

Hay muchos tipos de masajes posibles en la espalda del bebé. Los que proponemos a continuación le ayudan a relajar su musculatura y le proporcionan sensación de bienestar. Otros, como el claping (es decir, el golpeteo con las manos en la parte superior de la espalda), ayudan a descongestionar al bebé cuando tiene bronquitis. No olvide realizar cualquier masaje aplicando con las manos aceite o loción.

1 Pase las manos suavemente por ambos lados de la columna vertebral, desde las nalgas  hasta los hombros, imaginando que quiere alisar un trozo de papel.

2 Coloque las manos una encima de la otra e imagine que son una plancha, desplazándolas por el lado derecho y el izquierdo de la columna.