Los Padres, el bebé y el juego

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Durante los primeros meses de vida, la familia ocupa el lugar más, importante en el desarrollo psicoafectivo del bebé. La calidad de las relaciones que se establecen entre el bebé y su entorno familiar, y muy especialmente la madre, desde el mismo contacto tras el nacimiento, van a repercutir notablemente en la configuración de su personalidad y su capacidad para relacionarse, compartir el juego es la mejor forma de acercarse al niño y al bebé.

JUGAR Y APRENDER CON TU BEBE

El bebé percibe perfectamente los sentimientos que despierta en sus padres, y es capaz de interpretar las atenciones que le prestan sus cuidadores. Puede discriminar entre el amor y las actitudes de  rechazo, y ello puede repercutir en su conducta futura. Ya desde el mismo momento del nacimiento, se puede empezar a establecer una relación entre los padres y el niño que debería estar basada en la estimulación de su desarrollo, en el juego como herramienta educativa y de aprendizaje, y en la demostración de los sentimientos que despierta el nuevo ser que se integra en la familia: amor, ternura, felicidad, etc. Es importante empezar a establecer esta relación pronto, pero también lo es mantenerla siempre. No es tan importante el tiempo que se dedica al bebé como la calidad de este tiempo. Aunque se esté todo el día al lado de la cuna del recién nacido, si no se le habla, se le sonríe y se le toca, vigilarlo, cambiarlo y alimentarlo no es suficiente.

El diálogo cariñoso, el juego y el contacto físico son los pilares fundamentales para que la relación entre la madre y el hijo sea enriquecedora para ambos.

Tiempo para el bebé

Es de importancia vital que tanto el padre como la madre puedan disponer de unas horas cada día para jugar y dedicarse a los hijos. Es en medio de un clima de afecto y de estimulación continuada como el bebé afianzará su seguridad e irá desarrollando todas sus habilidades intelectuales y motrices.

La gimnasia suave, en un ambiente tranquilo, es buena para el desarrollo psicomotor. Mientras se hace masaje o ejercicio no debe dejarse de hablar y de mirar al niño.

La importancia de la comunicación

Ya desde los primeros días de vida, el recién nacido está preparado, a su manera, para la comunicación. El recién nacido es un ser ávido de atención, de caricias, de juegos, de conversación. En el desarrollo y maduración del niño va a ser tan importante la estimulación afectiva que reciba como la alimentación que se le proporcione o la tranquilidad de su sueño.

El sistema sensorial del recién nacido es inmaduro. pero no impermeable a la voz cálida y al instinto de protección reflejado en la mirada de su padre.

Un estímulo recíproco 

Si el bebé está sano y se desarrolla con normalidad, sus reacciones ante las caricias, las sonrisas y los juegos de los padres son muy gratificantes y animan a éstos a seguir, creándose una cadena de estímulos y respuestas muy enriquecedora para ambos.

 OBJETOS ÚTILES PARA JUGAR Y ESTIMULAR AL BEBÉ

Es indispensable que los padres se preocupen directamente de estimular al bebé y de procurarle aquellos objetos o juguetes que puedan servir de ayuda en esta satisfactoria y gratificante tarea. En primer lugar deben informarse para conocer los juguetes idóneos para cada edad, de forma que se adapten a las sucesivas fases del desarrollo del niño. Igualmente, deberán Prestar atención a aquellos objetos que pueden ser inadecuados o incluso representar un peligro potencial en manos de un niño pequeño.

El contacto corporal, la gimnasia y los masajes cuando el niño está desnudo son enriquecedores; para hacerlos, es imprescindible una habitación tranquila y algunos de los objetos que se enumeran a continuación:

  • Una superficie blanda y segura donde rodar y tumbarse es necesaria para hacer gimnasia o masajes al bebé. Si no se dispone de una colchoneta especial, una cama puede resultar igualmente útil.
  • Pelota juego bebeUna pelota hinchable grande, de las que sirven para jugar en la playa, es útil como superficie cómoda donde tumbar al niño para que fácilmente realice movimientos o ejercicios.
  • Una toalla es imprescindible cuando se hace gimnasia o
    masajes al niño desnudo, puesto que todavía no controla los esfínteres y, mientras juega, podría hacerse pipí.
  • La tarea rutinaria de hidratar la piel del bebé con cremas o lociones puede convertirse en un rato de masaje.
  • Los clásicos sonajeros, que pueden ser sustituidos por cualquier objeto casero inofensivo que haga ruido, siguen siendo muy útiles para captar la atención del bebé.
  • A partir de los 10 meses, los llamados «correpasillos» pueden ser muy útiles para que el niño se lance a andar.
  • Las anillas de colores atraen al niño; dejar que se agarre a ellas e intentar levantarle luego es uno de los múltiples ejercicios que éstas permiten llevar a cabo.
  • El rollo hinchable, como la pelota, es de gran utilidad para enseñar al bebé a desenvolverse en el espacio guardando el equilibrio y para hacerle experimentar nuevas sensaciones.
  • Un simple espejo tiene muchas posibilidades cuando el niño lo descubre. Mostrárselo y hacer muecas delante de él puede resultar fascinante.
  • Juguetes para bebesLos ositos, muñecos y objetos blandos de vivos colores atraen al bebé y, al igual que el sonajero, pueden usarse de reclamo para centrar el interés del niño.